• Impreso
Mantén la música maldita

Mantén la música maldita

  • Año de edición 2020
COP $ 85.000

«Por qué los dioses nunca me permiten asistir a un concierto sin sobresaltos. Cuando no me tengo que pelear con mis demonios internos o con algún cristiano o con la diarrea o el pasón surge un nuevo enemigo», se pregunta Velázquez, cuyas crónicas parecieran ser el gólem engendrado en una orgía entre Günter Wallraff y Alberto Salcedo Ramos (entre otros). Sean bacterias como la Giardia lamblia, listas de invitados VIP sin su nombre sobre ellas, bancarrotas económicas, físicas o emocionales o el tráfico de la Ciudad de México, en cada concierto, cada festival, tiene que pasar por una ordalía para demostrar su inquebrantable feligresía en el templo del rock and roll. En este libro hay desde relatos iniciáticos en donde el autor evoca los tiempos en los que el sueldo entero que pergeñaba despachando en una tienda de discos se iba en mercancía que compraba (o sustraía) ahí mismo, hasta escenas gonzo, escatología aaa o tretas para conseguir boletos, drogas o licores que despertarían la envidia del Lobo de Wall Street. Mantén la música maldita no es un libro sobre música sino sobre la relación infecciosa que su autor tiene con ella. Las múltiples tracciones de las crónicas de Velázquez hacen del territorio de lectura un suelo inestable e impredecible. Por él desfilan como un trueno Nick Cave o el decadentismo post-posmoderno (Velázquez dixit) del Muertho de Tijuana, Iggy Pop o Soda Stereo, Marilyn Manson o Marky Ramone, por mencionar sólo a unos cuantos de los personajes que invariablemente arrastran al autor hacia la inmolación.


«Por qué los dioses nunca me permiten asistir a un concierto sin sobresaltos. Cuando no me tengo que pelear con mis demonios internos o con algún cristiano o con la diarrea o el pasón surge un nuevo enemigo», se pregunta Velázquez, cuyas crónicas parecieran ser el gólem engendrado en una orgía entre Günter Wallraff y Alberto Salcedo Ramos (entre otros). Sean bacterias como la Giardia lamblia, listas de invitados VIP sin su nombre sobre ellas, bancarrotas económicas, físicas o emocionales o el tráfico de la Ciudad de México, en cada concierto, cada festival, tiene que pasar por una ordalía para demostrar su inquebrantable feligresía en el templo del rock and roll. En este libro hay desde relatos iniciáticos en donde el autor evoca los tiempos en los que el sueldo entero que pergeñaba despachando en una tienda de discos se iba en mercancía que compraba (o sustraía) ahí mismo, hasta escenas gonzo, escatología aaa o tretas para conseguir boletos, drogas o licores que despertarían la envidia del Lobo de Wall Street. Mantén la música maldita no es un libro sobre música sino sobre la relación infecciosa que su autor tiene con ella. Las múltiples tracciones de las crónicas de Velázquez hacen del territorio de lectura un suelo inestable e impredecible. Por él desfilan como un trueno Nick Cave o el decadentismo post-posmoderno (Velázquez dixit) del Muertho de Tijuana, Iggy Pop o Soda Stereo, Marilyn Manson o Marky Ramone, por mencionar sólo a unos cuantos de los personajes que invariablemente arrastran al autor hacia la inmolación.
  • Estado
    Nuevo
  • Isbn
    978-607-8619-45-0
  • Código de barras
    9786078619450
  • Peso
    0.33 kg.
  • Formato
    15 x 23 cm.
  • Número de páginas
    178
  • Año de edición
    2020
  • Edición
    1
  • Encuadernación
    Rústica
  • Tipo
    Impreso
  • Referencia
    SPM10087
  • Colección